Visión del Mundo
El proceso inversor comienza con las expectativas de los gestores sobre lo que va a ocurrir en el mercado durante el horizonte temporal considerado.
El objetivo es determinar la
rentabilidad esperada de los distintos activos, para incluirlo en el modelo de gestión y así determinar de manera fiable el comportamiento de la cartera. Para ello, los gestores utilizan distintas herramientas que permiten obtener una visión del mundo. Al mismo tiempo, se hace uso de las
volatilidades estimadas de los distintos activos y las correlaciones existentes entre ellos, para ajustar las posiciones a la exposición real.