c/ Maria de Molina 6, 2ª planta - 28006 Madrid Tel. (+34) 91 562 55 36 Fax. (+34) 91 562 28 63
QUIÉNES SOMOS  Filosofía

Attitude es un "Multi-Family Office" que nace en el año 2009 con la vocación de atender, dar soporte y acompañar a un grupo cada vez más numeroso de patrimonios familiares, desencantados con la deficiente atención y servicio recibido en el sector tradicional de la Banca Privada.

La filosofía central es posicionar a la compañía en el mercado para ofrecer a los clientes los servicios de un "médico de cabecera" estrictamente interesado en la salud financiera y patrimonial del cliente. Attitude es totalmente independiente, y sus ingresos proceden en exclusiva de comisiones por asesoramiento, representación y gestión. Sus directivos son un grupo de profesionales con amplia experiencia en mercados financieros, gestión de carteras, control de riesgos y desarrollo y análisis de productos financieros complejos.

El modelo de negocio de Attitude se apoya en cuatro pilares:
  1. Optimizar rentabilidades siempre respetando un principio básico "preservación del patrimonio"
  2. Acompañar representar y asesorar al cliente frente a sus proveedores de servicios de banca privada
  3. Poner al servicio del cliente los modelos, herramientas y técnicas de gestión profesional utilizadas por los agentes institucionales
  4. Elevar la calidad de la atención y servicio al cliente con el mejor equipo de profesionales
Para ello es indispensable tener bien definidas las capacidades sobre las que apoyar los pilares:
Metodología de gestión y asesoramiento
El proceso se inicia con una aproximación muy "behavioral", centrada en la construcción con el cliente del mandato de asesoramiento o gestión, incorporando todos los sesgos cognitivos y perfilando las incongruencias entre los riesgos asumibles y las pretensiones de crecimiento patrimonial. Es el mandato el que en todo momento servirá al cliente y a nosotros para saber si estamos en la senda correcta. No se trata de un benchmark con porcentajes asignados a los activos sino del establecimiento de un rango de evolución del patrimonio en el tiempo. A las dos dimensiones habituales de rentabilidad y riesgo añadimos la dimensión temporal y un objetivo patrimonial.

El siguiente paso reside en la metodología propia para transformar ese mandato en una cartera de inversión que persiga los objetivos planteados. Para ello utilizamos un universo de inversión al que nos aproximamos de arriba hacia abajo, de lo macro a lo micro. Se trata en el fondo de expresar nuestra visión del mundo a través de un vector de rentabilidades esperadas. A continuación, procedemos a tratar esas rentabilidades para tratar de optimizar el resultado final de rentabilidad y riesgo. Lo hacemos considerando y modificando las correlaciones entre los activos, así como contemplando la volatilidad de nuestras expectativas y nuestro grado de acierto. Es finalmente el optimizador el que nos da un resultado de cartera que se vuelve a analizar para depurarlo desde un punto de vista menos cuantitativo.

Sin embargo todo el proceso descrito siempre está condicionado a tener una visión. Es decir, a considerar que es pertinente el consumo de riesgo. La gran novedad frente a la industria es que consideramos al cash como una elección, como un activo más.
Gestión del riesgo
Hacemos de la gestión del riesgo una parte central del proceso. Consideramos que su control, monitorización y gestión dinámica es una de las piezas imprescindibles para la consecución de los objetivos. Eso implica que nuestro proceso no reside en una mera medición de los mismos. Es necesario tener una visión sobre el consumo y uso del riesgo en función de la fortaleza de las expectativas que se tenga, del grado de experiencia sobre los activos sobre los que se opina, de la opinión sobre la volátil y cambiante relación que tienen los activos cuando los juntamos y del entorno que nos rodea en cada momento.

El perfil de riesgo de nuestros clientes no implica que siempre estemos consumiendo el 100% del mismo. Existen situaciones que exigen ajustar dinámicamente el mismo para adaptarse a todo tipo de situaciones, incluidas las del propio cliente evidentemente.
Experiencia y conocimiento
Parece obvio que todo el proceso depende de que la cualificación profesional del equipo de gestión tiene que ser la adecuada. En primer lugar, tener los conocimientos técnicos precisos en todo lo referente a modelos cuantitativos de gestión, mercados financieros, valoración de activos y control de riesgos. En segundo lugar, tener una dilatada experiencia en los mercados para añadir la dimensión cualitativa o de sentido común que emana de "haber visto mucho".
Independencia y transparencia
Todo el modelo que exponemos necesita de la independencia para que ninguna política de producto o de precio interfiera en la alineación de intereses con el cliente y la excelencia en el servicio a medida.

Por esa razón también es imprescindible que solo se cobren comisiones a los clientes por asesoramiento y gestión. Todas aquellas comisiones que no provengan de este servicio se desglosaran con claridad y, en su caso, se retrocederán completamente a los clientes. Esa transparencia hace mas fácil el que se valore el servicio y no se confundan cosas baratas con buenas. Ademas permite optimizar mucho los costes para los clientes apalancándonos en el efecto pool de la compañía.
c/ Maria de Molina 6, 2ª planta - 28006 Madrid Tel. (+34) 91 562 55 36 Fax. (+34) 91 562 28 63
© attitude 2009 - AVISO LEGAL - POLITICA DE PRIVACIDAD - Diseño web KINOTTO